Un encuentro inesperado [Priv. Sasuke]

Ir abajo

Un encuentro inesperado [Priv. Sasuke]

Mensaje por Sakura Haruno el Lun Jul 15, 2013 6:38 pm

Un día más a la intemperie, viviendo de lo que daban los árboles y del frío que se pasaba por no tener un hogar en el cual vivir. Desde que tenía memoria su vida era así, ya que aún pequeña fue abandonada por su manada, la causa... no la sabía. Pensaba que el problema hubiera sido por su extraño color de cabello y es que... ¿Cuándo se ha visto un tigre de color rosa?, sin duda era demasiado "exótico" para quienes no aceptaban las diferencias y temía que su "familia" fuera de esa clase. Además tenemos el punto que características de su especie no tenía mucho, al menos no a simple vista puesto que no tenía ni orejas ni cola que la identificaran como "tigre", se podía tomar como una humana normal... bueno, no tan normal, tal vez una humana loca que le gustaba teñirse el cabello de colores exóticos (o al menos eso es lo que pasaba por su cabeza cada vez que veía las expresiones en los rostros ajenos cuando la observaban). Pero, ¿Qué culpa tenía ella de ser como era?, ninguna, el destino la había escogido para ser diferente y a pesar de todo lo que opinaran los demás... ella era feliz así, sabía que cuando alguien valiera la pena, sería porque la acepta tal cual es.

Dejando de pensar en todo eso se levantó de donde estaba durmiendo su pequeña siesta, el sitio escogido había sido la rama de un frondoso árbol manzanero, su favorito. Es verdad que la raza de la pelirrosa era carnívora, pero como habíamos mencionado, no tenía muchas cualidades de aquellos y por eso le era más fácil acostumbrarse a los frutos que daba la naturaleza, además de bueno, tenía que adaptarse si o si porque carne no conseguiría en ningún lado a menos que tuviera el suficiente dinero para comprarla... o matando a alguien, y ninguna de las dos opciones podía realizar a gusto.

Bajó del árbol con agilidad y maestría, al menos eso si tenía de los felinos y agradecía en demasía, ya que le era una habilidad muy útil. Ya estando en piso firme se sacudió la ropa, aquella que le agradaba cargar porque le recordaba a quienes la habían cuidado al ser una recién nacida. En ese tiempo, y luego de ser abandonada por sus padres reales, fue adoptada por unos ancianos que la criaron hasta la edad de 12 años. Aquellos eran la familia "Haruno" (apellido que fue puesto a la oji-jade para mayor comodidad), los cuales no tenían los mejores lujos pero con su gran corazón aceptaron a una boca más que alimentar en casa sin oposición. La niñez de la chica fue tranquila, nunca le faltó nada, tenía techo, salud, comida, vestimenta y lo más importante, tenía "padres" a los que quería con el alma. Ciertamente todo hubiera sido así si es que ambos no hubieran contraído una enfermedad que fue mortal en su época. El corazón de la chica no lo soportó y abandonando todo lo que tenía como "herencia" escapó, vagando de lugar en lugar. Donde encontrara un sitio liso se recostaba a dormir y buscando entre árboles podía conseguir la comida del día a día. Su memoria estaba comenzando a fallar en algunas partes de su pasado y es por eso que muchas cosas no las recordaba, sin dudas esa era una forma de auto-protegerse del dolor de la pérdida de las personas preciadas para ella. También así fue que nació su "Inner", una voz interior que decía todo lo que ella no podía en voz alta, logrando hacer así sus días más llevaderos.

En el día de hoy, y luego de algunos años, ya se había acostumbrado a la vida que le tocaba y sin drama aceptaba cualquier lugar para descansar, siendo los favoritos aquellas ramas de árboles frutales puesto que con facilidad podía dormir y al mismo tiempo tener un acceso rápido a la comida.

Volviendo a la actualidad. El sol se estaba poniendo por lo que el cielo adquiría lentamente una tonalidad hermosamente anaranjada. La siesta de la pelirrosa había durado un par de horas, luego de haber practicado sus golpes en un árbol de por ahí se había ido a bañar al río y por el relajo de todo lo hecho se había tendido sobre la rama con la intención de descansar, lograndolo a los minutos. Ahora se encontraba caminando en el bosque, viendo los alrededores en búsqueda de algo en lo que entretenerse. Los días de esta joven no eran muy entretenidos ya que difícilmente encontraba a alguien en un bosque como aquel para poder jugar o charlar, sin embargo tenía la esperanza de que si buscaba lo suficiente encontraría lo que deseaba. Ese era el pensamiento que rondaba su cabeza, y así fue como con atención y concentración se dispuso a mirar por todos lados, escuchando los sonidos del lugar para lograr reconocer todos ellos.

_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Sakura Haruno
Pet
Pet

Orientación Sexual~: : Heterosexual
Sexo~: : Femenino Yenes~ : 92960
Mensajes : 12
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 12/07/2013
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un encuentro inesperado [Priv. Sasuke]

Mensaje por Sasuke Uchiha el Mar Jul 16, 2013 3:10 pm

Su respiración era lenta, tranquila. Apenas podía notarse la diferencia entre necesitarla o no, pero se había acostumbrado a respirar y por ende su pecho se inflaba con cierta lentitud cuando inhalaba una bocanada de aire mientras que decrecía su tamaño cuando ésta misma cantidad era emanada en dirección opuesta, dígase de otra manera, cuando exhalaba. Ocurría lo mismo cuando suspiraba, exactamente igual aunque con un ritmo más rápido lo cual pudo verse segundos después, cuando realizó tal acción. Sus ojos completamente rojos, parecían haberse adaptado ya a la luz del sol, algo que le costó un par de años en realidad y era por eso que, ya desde chico tuvo que usar gafas de sol de manera constante para poder ver cuando aún era de día, algo que poco a poco con el pasar de los años y el continuo entrenamiento así como la adaptación de sus orbes, consiguió superar antes de que alcanzara los cinco años de edad... Pero en aquél momento no debía de preocuparse por aquello. Las aspas que habían desarrollado sus irises conseguían suprimir el problema en su visión, ese que le impedía siquiera poder ver el reflejo del sol a través de los vidrios o espejos hasta el punto de que mirar dicho astro no costaba absolutamente nada haciéndolo directamente. Su caminar lento, sin rumbo definido parecía haberlo llevado directamente en dirección al bosque, aquél lugar alejado de la ciudad, alejado de toda aquella gente que, en su mayoría, eran seres simplemente idiotas, carentes de sentido común, viviendo una vida feliz cuando en realidad la felicidad no era algo existente ─ Menuda panda de imbéciles ─ aquello le desagradaba, lo suficiente que para ‘contenerse’ tuvo que mover su diestra para tomar una rama baja que había en aquél árbol, el cual ya a varios metros de ubicación adentrado en el bosque haciendo que el hecho de aferrarse a aquella, ésta terminara quebrándose con fuerza, casi desintegrándose a pesar de tener sus varios centímetros de diámetro. Apretó sus dientes de un momento a otro antes de moverse, dando un brinco rápido para poder acomodarse sobre la mitad de aquél árbol en altura, sobre una rama lo suficientemente gruesa como para poder sentarse en ella, acción que haría a continuación dejando que sus pies fueran los que se apoyaran sobre la rama al mismo tiempo que se deslizaba de forma suave por ésta, con su espalda pegada completamente al tronco.

Suspiró, tranquilo, dejando una pierna flexionada lentamente para poder acomodar sobre ésta su brazo, o mejor dicho la zona lateral de su codo. Cerró sus ojos lentamente mientras caída sumido en una imagen fija, una oscura y dolorosa imagen… Su mirada se posó en aquella situación. Allí estaba él, su hermano, dándole la espalda y sosteniendo una katana en su mano derecha. Era desde el filo de ésta que algunas gotas de un líquido carmesí que podía identificarse como sangre... ¿Sangre  de quién? Aquello estuvo a punto de articular si no fuera porque, delante de aquella figura, habían dos cuerpos, dos conocidos cuerpos inertes, el de su madre junto al de su padre, ambos con una expresión serena mirando fijamente la puerta, como si estuvieran esperando a que aquella situación ocurriese ─ ¡¿Por qué lo hiciste?! ─ gritó con fuerza, a todo pulmón viendo que la silueta de aquél chico ahora se volvía en su dirección. Sus ojos estaban completamente rojos, encendidos de una ira que sin duda apenas podría explicarse pero el hecho de que actuara de aquella manera no lo comprendía ─ No vale la pena que te mate... Sasuke ─ su voz... Era completamente diferente a la que tenía como costumbre dirigirse. Era más fría, más agresiva, con un toque cortante que sin duda tomó muy por sorpresa al menor lo que le hizo paralizarse de temor ─ Mírate... Das pena... ─ lentamente se le acercó dejando que el filo de la espada se deslizara lentamente sobre el suelo hasta poder pararse delante suyo, hasta poder clavar sobre los ojos del menor, los suyos propios y fue en ese mismo instante que susurró unas suaves palabras, justo cuando se hubiere inclinado para poder acercar su cuerpo al de su hermano ─ Si quieres matarme, ódiame, aborréceme y sobrevive como puedas. Huye, escapa y aférrate a la vida... Y cuando tengas unos ojos como los míos, ven a por mí ─ y fue en ese instante que sintió un golpe en su nuca lo que hizo que terminara entre cerrando sus ojos. Suspiró, ahora, entre abriendo la mirada a causa de aquella molestia. Volvió lentamente la vista hacia su mano izquierda delante de su cuerpo mientras subía la derecha en dirección a su nuca ─ ... Otra vez... ─ su mirada se volvió lentamente en dirección oeste. Parecía que alguien había entrado en el bosque y no era cualquier persona, tenía un olor demasiado interesante...
.
avatar
Sasuke Uchiha
Amo
Amo

Yenes~ : 92948
Mensajes : 8
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 12/07/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un encuentro inesperado [Priv. Sasuke]

Mensaje por Sakura Haruno el Sáb Jul 20, 2013 8:31 pm

Su caminata ya llevaba algunos minutos y solo había podido encontrar unos animales que rondaban por el lugar. Con ellos había correteado un momento, sin embargo se había aburrido pronto de jugar al "gato y al ratón", por lo que había optado por dejar aquello para seguir investigando por el lugar.

Se desplazaba con agilidad por entre los árboles, habiendo cogido una manzana de un árbol cercano para ir comiéndola mientras avanzaba con pasos gráciles y silenciosos-Que aburrido...- se escuchó murmurar de sus labios mientras soltaba un suspiro resignado, se estaba rindiendo en su búsqueda de entretención. Sin tener ya nada más que hacer se dirigió al río al que se había ido a bañar, aquella caminata le había dado un poco de calor por lo que sumergería un poco en el agua. Era de noche por lo que sabía que era imposible que alguien "espiara" mientras se encontraba sin prendas en el cuerpo, así que con mayor razón debía aprovechar del horario para quitarse la suciedad. Llegando ahí se sentó en la orilla para dejar sus ropas, en un lugar donde pudiera vigilar sin temor de que se las llevaran. Como habíamos dicho, era imposible que alguien se encontrara en esos lugares a altas horas de la noche, pero los animales suelen ser muy traviesos por esos lugares, así que tampoco había que fiarse mucho de ellos. Asegurándose de todo ello se lanzó de una sola vez al agua, sintiendo lo fresca que estaba y sonriendo al percatarse que la suciedad que había sentido se estaba yendo poco a poco con aquel líquido. Se puso de espaldas, flotando en aquel río sin miedo a mostrar su blanca piel puesto que no había nadie más que presenciara aquello, solo la luna que le alumbraba con una cálida luminiscencia desde el cielo...

Se encontraba en un cuarto blanco, sin nadie más alrededor. No era de extrañarse ya que siempre había estado sola, o al menos desde que aquellas personas habían muerto. Se levantó con cuidado del suelo, que era donde estaba, observando todo alrededor e intentando averiguar en donde se encontraba. Estaba en eso cuando observó que el ambiente comenzó a oscurecerse, todo se volvía de un gris penumbroso y un miedo inexplicable le invadió el cuerpo. Sentía sus manos temblar así que tuvo que empuñarlas para evitar aquello, sin entender el por qué se estaba comportando de tal forma. Observando mejor pudo ver a lo lejos una silueta negra que la veía fijamente, lo que le producía un escalofrío que subía por toda su columna hasta la nuca. En su cuello sintió un pequeño ardor, a lo que se llevó una mano para poder palpar la zona con una pequeña mueca de desagrado en el rostro. En aquel lugar sintió un líquido espeso, que al notar de que se trataba pudo ver que era sangre...  ¿Por qué tenía sangre? no recordaba haberse hecho daño ni nada por el estilo. Alzó una vez más la mirada hacia la silueta, la cual se estaba comenzando a acercar poco a poco. No sabía quien era, no lo había visto en otra ocasión y le estaba comenzando a entrar el pánico. Al verlo ya cerca apreció que abría los ojos, dejando ver unos irises completamente rojos que le observaban con... ¿Hambre?... tenía que correr, tenía que salir de ahí si o si. Decididamente comenzó a correr por el lugar, pero al estar vacío sentía que no avanzaba nada y aquel sujeto se estaba acercando cada vez más. Sin ya más nada que hacer abrió los ojos en demasía, viendo como este abría la boca dejando relucir unos grandes y brillantes colmillos que...

Se despertó agitada, soltando un grito. Viendo donde estaba decidió salir mejor del agua, no sabía cuando tiempo había estado sumergida, pero al parecer ya había sido suficiente por hoy. Ya en tierra se dispuso a colocarse la ropa, sintiéndose un poco más fresca que antes y no recordando ya lo que había soñado. Lentamente se desplazó para regresar por donde había venido, rendida ya a la intención de hablar con alguien más, sin embargo olfateando mejor pudo reconocer un aroma diferente de los demás, algo que le atraía a una distancia no tan larga, así que, con decisión se encaminó hasta ese lugar, encontrando un árbol común y corriente. Soltó un suspiro al no encontrar nada interesante, sin embargo al alzar la vista pudo notar a alguien sentado en una rama. -¿Quién eres?- preguntó pestañeando unas cuantas veces, esperando la respuesta de su interlocutor.

_________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Sakura Haruno
Pet
Pet

Orientación Sexual~: : Heterosexual
Sexo~: : Femenino Yenes~ : 92960
Mensajes : 12
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 12/07/2013
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un encuentro inesperado [Priv. Sasuke]

Mensaje por Sasuke Uchiha el Mar Jul 30, 2013 11:49 am

Unos ojos como los suyos… Aquellas palabras parecían estar volando en la mente del joven Uchiha quien, sin dar más importancia a otra cosa, se mantuvo sentado en aquella rama con una de sus rodillas flexionadas siendo el codo de su derecha el cual terminara apoyándose de manera lenta sobre aquella. Su mirada se mantenía fija en la nada, podría decirse que estaba en alguna de aquellas ramas pero aquello sería una mera tontería porque, como se solía decir, ‘miraba sin ver’. La suave brisa apenas se hacía presente ahora, en aquélla tardía noche donde la luna brillaba en su faceta llena siendo una figura completamente circular, de tonalidad blanca, aunque teniendo la sombra de los propios cráteres poseídos por ésta, siendo claro algo obvio que la luz que ésta parecía emanar era un mero reflejo que conseguía enviar al recibir el impacto de la luz solar. De un momento a otro su mirada se entre cerró, volviendo a visualizar aquella viva imagen, la de la espalda de su hermano con su katana, aquella sangre que recorría lentamente en su dirección hasta el punto de llegar a rozar las yemas de sus dedos, los cuales estaban apoyados sobre la zona delantera a la que sus rodillas y, en resumen, el resto de su cuerpo. Los ojos de un asesino... Una suave voz, sumamente baja, apenas como si únicamente deseara pensarlo. Sus labios, finos, apenas parecieron despegarse al enunciar aquello mientras nuevamente la brisa se volvía a hacer presente dejando que sus largos cabellos, especialmente los de la zona de su flequillo, se mecieran con suavidad para poder ocultar de cierta manera aquellos orbes enrojecidos que poseía el muchacho desde hacía ya tantos años, desde que aquella situación se había hecho presente... Una expresión de molestia apareció en su rostro haciendo que su ceño se frunciera lentamente, dejando aquellas cejas descendieran en la zona central, donde permitiría ver una expresión sumamente molesta para con algo. Sus labios, en la zona de las comisuras, descenderían sumamente despacio dejando que la curvatura de éstos fuera algo similar a lo opuesto a una sonrisa pero de manera sumamente leve, casi sin poderse apreciar semejante expresión.

Pero de un momento a otro aquellos orbes volvieron a abrirse sumamente despacio. El sonido de la distancia había desaparecido pero ahora podía apreciar cómo aquél aroma olfateado segundos atrás se encontraba en movimiento y, para su suerte, no en cualquiera, sino en su dirección. Decidió mantener aquella posición exceptuando claro por la expresión de su rostro, siendo una expresión completamente neutral ahora, regresando sus cejas a la posición anterior mientras que sus labios volvían a la rectitud presente de una expresión completamente seria. Un lento suspiro se hizo presente a través de éstos en cuanto la figura de una muchacha de rosados cabellos apareció hasta el punto de que fueron sus orbes rojizos cuales rubíes intensos junto a aquellas aspas se hacían presentes. ... Sin responder nada en un principio ante las palabras que habían sido pronunciadas por ella, la mirada del Uchiha parecía entornarse con cierto interés en la chica a quien miraba nada más que como una presa en aquella oscura noche de luna llena. A medida que la brisa nocturna soplaba, ahora un tanto más fuerte que antes, él decidiría moverse con rapidez, dando un delicado salto para caer delante de aquél tronco que estaba ocupando. Sus prendas se mecieron, pareciendo aletear cual pájaro en vuelo, especialmente aquella que llevaba por encima de su pantalón, aquél paño oscuro que caería lentamente detrás de su cuerpo mientras que su espada, aquella katana en la zona de su lumbar también realizaba un leve movimiento junto a un metálico sonido. Uchiha... Sasuke. Respondió al final. Ahora que se había daría un paso hacia delante manteniendo su cuerpo completamente sereno. Su fría mirada seguiría clavándose en la de ella como si estuviera analizándola. El aroma de sangre que había olfateado momentos atrás era proveniente de ella por lo que ahora simplemente quedaba saciar su curiosidad, algo de ella que le hiciera comprender la razón de su aroma. ¿Y tú eres...? Con aquella cuestión alzaría su mano derecha, apenas unos centímetros, dispuesto a tomar el mango de su espada en caso de que notara algún tipo de hostilidad por su parte ya que el hecho de que desaparecieran los golpes escuchados a la lejanía justo con el movimiento de su aroma solo podía significar que era ella quien estaba encargándose de realizarlos.
avatar
Sasuke Uchiha
Amo
Amo

Yenes~ : 92948
Mensajes : 8
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 12/07/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Un encuentro inesperado [Priv. Sasuke]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.